Abriga y regula
Su estructura de rizo y escamas atrapa el aire y forma una capa aislante. Absorbe la humedad del cuerpo y la libera al exterior, por eso da confort en el frío y también en climas más templados.
El paño de lana es una tela gruesa y compacta, con cuerpo y mucho abrigo. Es la que usamos para nuestros abrigos y algunas chaquetas de invierno.
Sus fibras atrapan el aire y forman una capa aislante natural, así que abriga sin sentirse pesado. Cada abrigo se confecciona en nuestro taller en Santiago, en series cortas.
La lana es una de las fibras más antiguas y la ciencia aún no ha creado una sintética con todas sus propiedades.
Su estructura de rizo y escamas atrapa el aire y forma una capa aislante. Absorbe la humedad del cuerpo y la libera al exterior, por eso da confort en el frío y también en climas más templados.
Tiene elasticidad natural: si se tuerce o se estira, vuelve a su posición. No se arruga y recupera rápido su forma, lo que alarga la vida del abrigo.
Puede absorber humedad pero repele el agua, reduce la estática y rechaza el polvo del aire, por lo que se mantiene limpia por más tiempo.
Un abrigo de paño bien cuidado dura décadas. El cuidado es simple y se hace pocas veces al año.
El paño se limpia en seco o con un cepillo de ropa suave, y se ventila entre usos. Lavarlo con poca frecuencia es mejor para la fibra.
Se guarda en un colgador ancho para no deformar los hombros y en un lugar ventilado. Fuera de temporada conviene protegerlo con una funda de tela, no de plástico.
Las manchas se tratan de inmediato con un paño húmedo y sin frotar. Las bolitas se retiran con un peine para lana o un cepillo suave.
El paño de lana es una tela gruesa y compacta hecha con lana, de superficie densa y mucho cuerpo. Se usa sobre todo en abrigos y chaquetas de invierno.
El paño de lana abriga mucho porque sus fibras atrapan aire y forman una capa aislante. Además regula la humedad, así que no se siente sofocante.
El abrigo de paño de lana se limpia en seco o con cepillo suave y se ventila entre usos. Conviene lavarlo lo menos posible para cuidar la fibra.
El paño de lana puede sentirse áspero en la piel según la fibra y el acabado. Por eso los abrigos suelen llevar forro, que además facilita ponérselo.
Un abrigo de paño de lana bien cuidado dura muchos años, porque la fibra es elástica y recupera su forma. Una buena confección con costuras firmes también alarga su vida.
El paño de lana es más grueso y denso, pensado para abrigos. La franela de lana es más liviana y se usa en pantalones, chaquetas y vestidos.
Los abrigos de paño de lana de Puntada Austral se confeccionan en nuestro taller en Santiago y se pueden adaptar a tus medidas sin costo adicional.